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me encanta este blog y estoy haciendo pruebas para validar el mio
miércoles, 16 de septiembre de 2009
lunes, 18 de mayo de 2009
UNA GRAN AMIGA ES.......

QUIEN TE HACE VER LA REA
LIDAD AUN CUANDO ESTA -
NO ES DE TU AGRADO.
QUIEN TE APOYA CUANDO
ENFRENTAS GOLPES DE LA-
VIDA.
QUIEN NO ESPERA ALGO -
A CAMBIO DE TU AMISTAD.
QUIEN SIEMPRE SE A-
CUERDA DE TI, AUNQUE TU
NO LO HAGAS.
QUIEN SE ACERCA A TU -
VIDA TANTO EN LAS BUE--
NAS COMO EN LAS MALAS.
QUIEN TE ACEPTA TAL Y
COMO ERES Y PERDONA -
TUS ERRORES.
QUIEN SIEMPRE ESTA --
CONTIGO A PESAR DE TO-
DO.
LIDAD AUN CUANDO ESTA -
NO ES DE TU AGRADO.
QUIEN TE APOYA CUANDO
ENFRENTAS GOLPES DE LA-
VIDA.
QUIEN NO ESPERA ALGO -
A CAMBIO DE TU AMISTAD.
QUIEN SIEMPRE SE A-
CUERDA DE TI, AUNQUE TU
NO LO HAGAS.
QUIEN SE ACERCA A TU -
VIDA TANTO EN LAS BUE--
NAS COMO EN LAS MALAS.
QUIEN TE ACEPTA TAL Y
COMO ERES Y PERDONA -
TUS ERRORES.
QUIEN SIEMPRE ESTA --
CONTIGO A PESAR DE TO-
DO.
UN AMIGO
EL ARBOL DE LOS AMIGOS
Existen personas en nuestras vidas que
nos hacen felices por la simple casuali-
dad de haberse cruzado en nuestro cami
no.
Algunos recorren el camino a nuestro la
do, viendo muchas lunas pasar, mas -
otros apenas vemos entre un paso y otro.
A todos los llamamos amigos y hay mu
chas clases de ellos.
Tal vez cada hoja de un arbol caracteri
za uno de nuestros amigos.
El primero que nace del brote es nues-
tro amigo papá y nuestra amiga mamá
que nos muestra lo que es la vida.
Despues vienen los amigos hermanos,
con quienes dividimos nuestro espacio
para que puedan florecer como noso-
tros.
Pasamos a conocer a toda la familia de
hojas a quienes respetamos y deseamos el bien.
Mas el destino nos presenta otros ami
gos, los cuales no sabíamos que irian a
cruzarse en nuestro camino.
A muchos de ellos lo denominamos -
amigos del alma, de corazón.
Son sinceros, son verdaderos.
Saben cuando no estamos bien, saben
lo que nos hace feliz.
Y a veces uno de esos amigos del alma
estalla en nuestro corazón.
Y entonces es llamado un amigo enamo
rado.
Ese brillo a nuestros ojos, música a -
nuestros labios, saltos a nuestros pies.
Más también de aquellos amigos por
un tiempo, tal vez unas vacaciones o
unos días o unas horas. Ellos acostum
bran a colocar muchas sonrisas en
nuestro rostro, durante el tiempo que
estamos cerca. Hablando de cerca, no
podemos olvidar amigos distantes,
aquellos que estan en la punta de las
ramas, y que cuando el viento sopla
siempre aparecen entre una hoja y otra.
El tiempo pasa, el verano se va, el oto
ño se aproxima y perdemos algunas de nuestras hojas, algunas nacen en otro
verano y otras permanecen por muchas
estaciones.
Pero lo que nos deja mas felices es que
las que cayeron continuan cerca, alimen
tando nuestra raíz con alegría.
Son recuerdos de momentos maravillo
sos de cuando se cruzaron en nuestro ca
mino.
Te deseo hoja de mi árbol, paz, amor,
salud, suerte y prosperidad.
Simplemente porque cada persona que
pasa en nuestra vida es única.
Siempre deja un poco de sí y se lleva un
poco de nosotros.
Habrá los que se llevarán mucho, pero
no habrá de los que no nos dejarán nada.
Esta es la mayor responsabilidad de nuestra vida y la prueba evidente de que
dos almas no se encuentran por casuali
dad.
nos hacen felices por la simple casuali-
dad de haberse cruzado en nuestro cami
no.
Algunos recorren el camino a nuestro la
do, viendo muchas lunas pasar, mas -
otros apenas vemos entre un paso y otro.
A todos los llamamos amigos y hay mu
chas clases de ellos.
Tal vez cada hoja de un arbol caracteri
za uno de nuestros amigos.
El primero que nace del brote es nues-
tro amigo papá y nuestra amiga mamá
que nos muestra lo que es la vida.
Despues vienen los amigos hermanos,
con quienes dividimos nuestro espacio
para que puedan florecer como noso-
tros.
Pasamos a conocer a toda la familia de
hojas a quienes respetamos y deseamos el bien.
Mas el destino nos presenta otros ami
gos, los cuales no sabíamos que irian a
cruzarse en nuestro camino.
A muchos de ellos lo denominamos -
amigos del alma, de corazón.
Son sinceros, son verdaderos.
Saben cuando no estamos bien, saben
lo que nos hace feliz.
Y a veces uno de esos amigos del alma
estalla en nuestro corazón.
Y entonces es llamado un amigo enamo
rado.
Ese brillo a nuestros ojos, música a -
nuestros labios, saltos a nuestros pies.
Más también de aquellos amigos por
un tiempo, tal vez unas vacaciones o
unos días o unas horas. Ellos acostum
bran a colocar muchas sonrisas en
nuestro rostro, durante el tiempo que
estamos cerca. Hablando de cerca, no
podemos olvidar amigos distantes,
aquellos que estan en la punta de las
ramas, y que cuando el viento sopla
siempre aparecen entre una hoja y otra.
El tiempo pasa, el verano se va, el oto
ño se aproxima y perdemos algunas de nuestras hojas, algunas nacen en otro
verano y otras permanecen por muchas
estaciones.
Pero lo que nos deja mas felices es que
las que cayeron continuan cerca, alimen
tando nuestra raíz con alegría.
Son recuerdos de momentos maravillo
sos de cuando se cruzaron en nuestro ca
mino.
Te deseo hoja de mi árbol, paz, amor,
salud, suerte y prosperidad.
Simplemente porque cada persona que
pasa en nuestra vida es única.
Siempre deja un poco de sí y se lleva un
poco de nosotros.
Habrá los que se llevarán mucho, pero
no habrá de los que no nos dejarán nada.
Esta es la mayor responsabilidad de nuestra vida y la prueba evidente de que
dos almas no se encuentran por casuali
dad.
ASI SERIA EL MUNDO SIN LA MUJER
Como sería el mundo sin la mujer?
La humanidad no hubiera vi
vido, el amor no tendría ra-
zón de ser, sin ella la vida no
tendría sentido.
¿Para que montañas, mar y lagunas?
de nada serviría el cielo y las
estrellas, tampoco podría rega
lar la luna.
¡¡ DIOS MIO que haría si no es
tuviera ella !!
Mis días y mis noches no ten
drían color.
¿Junto a quien vería la puesta
del sol?
¿De donde obtendría mi abrigo
y calor?
sería triste mi vida y mi cora-
zón.
¿Que haría el mundo sin su presencia?
todo estaría muerto, sería si-
lencio, la casa, el jardín, nota
rían su ausencia ya no habría
vida. Sería un desierto.
¡ Por tí mujer se mueve el uni
verso!!!
sos lo mas perfecto de la crea
ción. Por eso escribo poemas
y versos, fuente innagotable
de mi admiración.
Sino contara yo con tu presen
cia, no tendría sentido la pala
bra amor. Agradezco a Dios -
por tu existencia es por tí que
late hoy mi corazón.
Musa inspiradora de todos mis
versos, bendita esta joya, crea
ción de Dios.
Si no existieras en el universo, solo habría tristeza y desola-
ción.
La humanidad no hubiera vi
vido, el amor no tendría ra-
zón de ser, sin ella la vida no
tendría sentido.
¿Para que montañas, mar y lagunas?
de nada serviría el cielo y las
estrellas, tampoco podría rega
lar la luna.
¡¡ DIOS MIO que haría si no es
tuviera ella !!
Mis días y mis noches no ten
drían color.
¿Junto a quien vería la puesta
del sol?
¿De donde obtendría mi abrigo
y calor?
sería triste mi vida y mi cora-
zón.
¿Que haría el mundo sin su presencia?
todo estaría muerto, sería si-
lencio, la casa, el jardín, nota
rían su ausencia ya no habría
vida. Sería un desierto.
¡ Por tí mujer se mueve el uni
verso!!!
sos lo mas perfecto de la crea
ción. Por eso escribo poemas
y versos, fuente innagotable
de mi admiración.
Sino contara yo con tu presen
cia, no tendría sentido la pala
bra amor. Agradezco a Dios -
por tu existencia es por tí que
late hoy mi corazón.
Musa inspiradora de todos mis
versos, bendita esta joya, crea
ción de Dios.
Si no existieras en el universo, solo habría tristeza y desola-
ción.
PAPA, ¿CUANTO GANAS?
La noche había caído ya. Sin embargo,
un pequeño hacía grandes esfuerzos por
no quedarse dormido; el motivo bien va
lía la pena: estaba esperando a su papá.
Los traviesos ojos iban cayendo pesada
mente, cuando se abrió la puerta; el ni
ño se incorporó como impulsado por un
resorte, y soltó la pregunta que lo te-
nía inquieto:
--Papi ¿cuanto ganas por hora? dijo con
ojos muy abiertos.
El padre, molesto y cansado, fue tajante
en su respuesta:
-- Mira hijo, eso ni siquiera tu madre lo
sabe, no me molestes y vuelve a dormir
que ya es muy tarde.
-- Sí papi, sólo dime, ¿cuanto te pagan
por una hora de trabajo? reiteró supli
cante el niño.
Contrariado, el padre apenas abrió la
boca para decir:
-- ochocientos pesos.
--Papi, ¿me podrías prestar cuatrocien
tos pesos? --preguntó el pequeño.
-- El padre se enfureció, tomó al peque
ño del brazo y en tono brusco le dijo:
-- Así es que para eso querias saber
cuanto gano, ¿no?. Vete a dormir y no
sigas fastidiando, muchacho.....
El niño se alejó timidamente y el padre
al meditar lo sucedido, comenzó a sen
tirse culpable: " Tal vez necesite algo ",
pensó, y queriendo descargar su con
ciencia se asomó al cuarto de su hijo y
con voz suave le preguntó:
-- ¿Duermes hijo?
-- Dime papi, respondió el entre sueños.
-- Aquí tienes el dinero que me pediste.
-- Gracias papi - susurró el niño mien-
tras metía su manita debajo de la al-
mohada, de donde sacó unos billetes
arrugados-.
¡¡ Ya completé ! -- gritó jubiloso.
tengo ochocientos pesos ..., ahora
papá:
¿ME PODRIAS VENDER UNA HORA DE
TU TIEMPO?
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