lunes, 18 de mayo de 2009

EL ARBOL DE LOS AMIGOS

Existen personas en nuestras vidas que
nos hacen felices por la simple casuali-
dad de haberse cruzado en nuestro cami
no.

Algunos recorren el camino a nuestro la
do, viendo muchas lunas pasar, mas -
otros apenas vemos entre un paso y otro.

A todos los llamamos amigos y hay mu
chas clases de ellos.

Tal vez cada hoja de un arbol caracteri
za uno de nuestros amigos.

El primero que nace del brote es nues-
tro amigo papá y nuestra amiga mamá
que nos muestra lo que es la vida.

Despues vienen los amigos hermanos,
con quienes dividimos nuestro espacio
para que puedan florecer como noso-
tros.

Pasamos a conocer a toda la familia de
hojas a quienes respetamos y deseamos el bien.

Mas el destino nos presenta otros ami
gos, los cuales no sabíamos que irian a
cruzarse en nuestro camino.

A muchos de ellos lo denominamos -
amigos del alma, de corazón.

Son sinceros, son verdaderos.

Saben cuando no estamos bien, saben
lo que nos hace feliz.

Y a veces uno de esos amigos del alma
estalla en nuestro corazón.

Y entonces es llamado un amigo enamo
rado.

Ese brillo a nuestros ojos, música a -
nuestros labios, saltos a nuestros pies.

Más también de aquellos amigos por
un tiempo, tal vez unas vacaciones o
unos días o unas horas. Ellos acostum
bran a colocar muchas sonrisas en
nuestro rostro, durante el tiempo que
estamos cerca. Hablando de cerca, no
podemos olvidar amigos distantes,
aquellos que estan en la punta de las
ramas, y que cuando el viento sopla
siempre aparecen entre una hoja y otra.

El tiempo pasa, el verano se va, el oto
ño se aproxima y perdemos algunas de nuestras hojas, algunas nacen en otro
verano y otras permanecen por muchas
estaciones.

Pero lo que nos deja mas felices es que
las que cayeron continuan cerca, alimen
tando nuestra raíz con alegría.

Son recuerdos de momentos maravillo
sos de cuando se cruzaron en nuestro ca
mino.

Te deseo hoja de mi árbol, paz, amor,
salud, suerte y prosperidad.

Simplemente porque cada persona que
pasa en nuestra vida es única.
Siempre deja un poco de sí y se lleva un
poco de nosotros.

Habrá los que se llevarán mucho, pero
no habrá de los que no nos dejarán nada.

Esta es la mayor responsabilidad de nuestra vida y la prueba evidente de que
dos almas no se encuentran por casuali
dad.

No hay comentarios:

Publicar un comentario